De regreso al blog abandonado, he aquí las excusas:
1. Perdí la recién estrenada cámara fotográfica. He tenido una manía increiblemente tonta de olvidar las cosas en todas partes. Los hechos ocurrieron el sábado pasado, cuando me dirigía a una fiesta de solteras, ya sabrás, vas en un taxi peleándote con el susodicho taxista porque te lleva por donde no es, al tiempo que vas maquillándote porque vas con el tiempo encima. Bueno, me salió la Fiona que todas llevamos dentro y al pobre hombre ya lo tenía yo atarantado y apesadumbrado con mis gritos y sombrerazos.
Para colmo de males el buen hombre no tenía cambio, y yo al borde de la histeria, me bajé de su auto y me fui muy digna. Oh sorpresa, como hay un Dios en los Cielos, y su justicia divina cayó como rayo sobre mi maldita actitud: Olvidé mi cámara fotográfica n.u.e.v.e.c.i.t.a. en el taxi.
Obvio, me sentí culpable, ¡EN SERIO! y sobre todo castigada. Después, con cierto sentido ácido de humor, me divertí de mi despiste, que si el señor necesitaba la cámara para actualizar su Facebook (el hombre ha de tener como 80 años), que si llegó con su familia a tomarles fotos, en fin, pues tuve que reponerla si no como trabajamos en este chisme de blog.
Esta es la sustituta
Y la realidad es que no es lo primero que olvido en un taxi, anteriormente ya había extraviado mi artillería pesada, mi inversión, mi dinero vuelto COSMÉTICOS, porque claro que es un pequeño tesoro de varios miles de pesos.
Antier olvidé un pantalón nuevo...y ya no sigo porque al escribirlo me vuelvo a sentir casi una tonta.
Espero no perder algo más, y si lo pierdo, que sea con alguien bello por favorcito.
Y hoy es viernes, y la cámara ha sido formalmente estrenada con un bello vestido verde marihuana (alguien me dijo que me cuidara porque en una de esas me enrrollaba y me fumaba)
Y eso es todo por el momento.